18/9/07

Si......ahora esta bien

“……Yo creo que las mujeres tejen cuando han encontrado en esa labor el gran pretexto para no hacer nada……..”

Casa tomada, Bestiario. Cortázar

4/9/07

Situación

Situaciones hay, y varias. El problema es como contarlas, el que la cuenta de una forma interesante va a hacer quien haga de esa simple circunstancia algo que borde lo mágico, que nos transporta y nos haga sentirnos parte.
Hay situaciones en forma de cuento, con moño y todo. Y hay situaciones donde las cosas simplemente ocurren, pasan, y que no esperamos un final que cierre, sino que puede ser un comienzo de algo que no sabemos que es pero que si sabemos que va a seguir, que va a tener una continuación (el germen de algo).
Esta situación es simplemente lo que pasa, no es que fue algo que tubo un fin, sino que fue simplemente eso, lo que paso. Para mi es interesante, pero para otro no es nada
Creo que las situaciones pueden tener de esto también, no hace falta que concluyan y nos cierre todo como un cuento.


Era en uno de esos bares bien fríos donde solo los hombres están en agrado. Era de noche en una esquina. Estaba esperando una pizza. Me senté en una mesa de caño negro que estaba cubierta por una tela floreada, con una especie de delantal de plástico que la cubría. Tome un diario, y empecé a mirar a dos hombres que hablaban, por momentos leí pero no dejaba de prestar atención a lo que decían. Los miraba y parecía que se conocían, y por momentos solo eran dos extraños. Uno de los que estaba, cada tanto hablaba de España, y luego repentinamente empezaba a actuar como si fuera de ese país. El de enfrente lo abrazaba, y repetía no…. no te hagas problema, dándole amistosamente unas palmaditas en la espalda. Y sonreía. Hablaban de algo que tenían que hacer pero no entendía nada de lo que decían,era como si estuvieran organizando algo pero no lo decían.
Por un largo tiempo los seguí observando, pensando en que no me verían, el que era amistoso, se dio vuelta y empezó a hablar más despacio, luego tuve que cambiar de hoja como si no pasara nada y estuviese leyendo. Lo único que se me dio a pensar, que eran narcotraficantes de medio pelo, no se porque, pero era mejor pensarlo así. Igual no entendía mucho porque había muchas palabras que no podía escuchar. El amistoso insistió en que desviara la vista para otro lado, pero era inevitable escuchar.
Así estuvimos unos momentos con ese señor.
Del otro lado del bar había una pareja que no llamaba mucho mi atención, pero si, distraía a todos cuando la mujer se reía y le decía acá no. El señor que la acompañaba la hacia callar riéndose. Ninguno entendía, pero estoy seguro de que ellos tenían una buena razón para irse luego de dejar la cerveza por la mitad.
El que atendía me dijo, lo tuyo ya sale y le correspondí con la cabeza. Seguí leyendo el diario para poder escuchar la charla. Uno le dijo, no chavole o algo por estilo, parecía enfadado. Esa palabra era de España, me parecía por el tona en que la dijo y luego siguió. A mi eso no me cierra che. Y el amistoso le dijo, no todo bien, no te preocupes que sale enseguida. Mira yo tengo familia y todo, vos no tenes esa cuestión para perseguirte…que perdes. Pues no se chaval, respondió. El que parecía de España la verdad que desconcertaba bastante, mas que las propuestas que le hacia el otro. Ya que por momentos hablaba como si fuera porteño y luego cambiaba y era un autentico español. Ahora con un acento bien porteño le dijo, y yo que tengo que hacer.
Cambie de hoja y desvié la mirada hacia la televisión, pero sentía la mirada del amistoso en medio de mi cabeza, como si estuviera buscando algo allí, luego dijo, mira vos. Nada mas tenes que esperar con el auto afuera, y cuando salimos, ya esta. Termino.
Una mueca de duda y dijo, no se che. Luego, el de apariencia española le pregunto si tenía que poner su auto. Y si papa, sino, no te llamaría, respondió el amistoso. Claro, dijo en seguida el otro.
Luego terminaron de hablar y concordaron en juntarse al otro día. Se saludaron como si fueran amigos inseparables, el amistoso se levanto riéndose y pegándole amistosamente en la espalda, mientras el otro lo siguió pero con una risa totalmente forzada. El que parecía de España se quedo sentado, y el amistoso se fue de apoco riéndose hasta llegar a la puerta, desde allá le grito que lo llame, y cuando se estaba por ir le dijo, ah….che lo pagas vos esto ¿no? (hacia referencia a lo que habían comido), después arreglamos. El español o argentino se quedo sentado moviendo la cabeza como si siempre el amistoso le hiciera lo mismo en los bares.