Fiebre del regreso, de no sentirse en casa. El no poder estar protegido por nada. La pene de querer volver para sentirse con fuerzas y ganas de andar.
Cuando nuestras temperaturas alcanzan niveles indeseables, y nuestras partes se caen como bolsas de arena, en lo único que pensamos es en el regreso, en ese lugar tan lejano que en las noches de delirios nocturnos pensamos, en esa etapa que nos hizo sentir tan bien, que todas las noches necesitamos de ella para estar abrigados, contenidos, esa etapa donde no teníamos miedo a nada, y que cada vez que hacemos un paso pensamos en que no podemos volver mas, sin esperanza de encontrarla, aunque sea una vez, solo para poder recordar como era ese dulce momento.
Tapados por varias mantas que por momentos son tan inútiles que sentimos que nada nos va a abrigar, sumergido en un ambiente tan caluroso por fuera que no entendemos porque aun seguimos teniendo frió, pero que sin embargo no podemos salir de ahí, ya que nos sentimos tan pro tejidos que no hay voluntad propia de irnos.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
"El frío contiene al calor, cuanto más frío hace afuera, más calor se retiene adentro..."
de "Los amantes del círculo polar"
Publicar un comentario